En 2025 tuve el honor de quedar finalista en los Premios Nacionales de Artesanía, en la categoría de Emprendimiento, un reconocimiento que pone en valor el proyecto que desarrollo desde pazmesa.art. Estos premios distinguen cada año a personas y talleres que apuestan por una artesanía de calidad, innovadora y comprometida con su entorno.

Qué significa este reconocimiento

Estar entre los proyectos finalistas en la categoría de Emprendimiento supone un gran impulso para un taller textil rural como el mío, que crece paso a paso, desde un pequeño pueblo y con recursos limitados. Este reconocimiento refuerza la idea de que también desde lo local y lo artesanal se pueden construir iniciativas sólidas, contemporáneas y con proyección.

Finalista en los Premios Nacionales de Artesanía 2025 en la categoría de Emprendimiento: un impulso para seguir tejiendo futuro desde el medio rural

Un taller textil rural con lanas locales

Desde pazmesa.art trabajo con fibras naturales, especialmente  la lana de mi rebaño de oveja xalda, y con tintes naturales, tejiendo en telar piezas únicas que nacen del paisaje y de la memoria del territorio. Cada bufanda, chal o manta se elabora a fuego lento, cuidando el bienestar animal, el impacto ambiental y la relación con la comunidad rural que sostiene este oficio.

Emprender desde el medio rural

Presentar este proyecto a los Premios Nacionales de Artesanía en la categoría de Emprendimiento fue también una forma de visibilizar que emprender desde el medio rural es posible y necesario. La artesanía genera empleo de proximidad, fija población en los pueblos y ofrece alternativas de consumo más conscientes y vinculadas al territorio.

Un paso más en el camino

Ser finalista en la edición de 2025 no es un punto de llegada, sino un paso más en el camino de seguir investigando, tejiendo, experimentando con colores, formas y formatos para acercar la creación textil a más personas. Es también una invitación a seguir defendiendo la artesanía como una forma de innovación enraizada en la tierra, que conecta tradición, sostenibilidad y futuro.

 

Todas las fotografías son de Pablo Morquecho (Rod&Cone) y han sido cedidas por EOI-Fundesarte