El pasado mes de agosto tuve el honor de recibir el Premio Urogallo del Centro Asturiano de Madrid en la categoría de Artesanía. Este galardón, que se entrega tradicionalmente durante la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA) en Gijón, reconoce cada año a personas y colectivos que contribuyen a mantener viva y difundir la cultura asturiana en sus múltiples expresiones.

Un reconocimiento con historia

Los Premios Urogallo, concedidos desde 1986, abarcan ámbitos tan diversos como la artesanía, la tonada, la gaita, la danza o las corales. Formar parte de esta lista, al lado de asociaciones, artistas y proyectos que tanto admiro, es un honor difícil de poner en palabras.

El Premio Urogallo reconoce mi labor en la artesanía textil sostenible y la difusión de la cultura asturiana

Tejer desde el territorio

En mi caso, el Centro Asturiano de Madrid ha querido reconocer el trabajo que realizo desde pazmesa.art: un taller textil rural donde tejo piezas en telar con lanas locales —especialmente de oveja xalda— y tintes naturales, vinculando cada tejido al paisaje y a la memoria del territorio. Cada bufanda, chal o manta nace de un proceso lento y respetuoso con los animales, el medio ambiente y la comunidad rural que sostiene este oficio.

Una emoción compartida

Recibir el Urogallo en plena FIDMA, rodeada de tantas personas que aman Asturias dentro y fuera del país, fue profundamente emocionante. Sentí que este reconocimiento iba más allá de mi nombre: era también para las mujeres artesanas del medio rural, para quienes cuidan rebaños, hilan historias y mantienen vivos los oficios textiles tradicionales.

Artesanía e innovación desde la tierra 

Este premio llega en un momento en el que la artesanía necesita ser entendida como una forma de innovación arraigada en la tierra: genera empleo local, fija población en los pueblos y ofrece alternativas de consumo más conscientes. Por eso, el Urogallo es también un impulso para seguir investigando, tejiendo y experimentando con colores y formas, y compartiendo el valor de la lana y de la creación textil desde Asturias.

Gracias por acompañar este camino

Quiero agradecer al Centro Asturiano de Madrid este reconocimiento, y a todas las personas que acompañáis el proyecto comprando una pieza, participando en talleres o recomendando mi trabajo. Gracias a vosotras, este pequeño taller rural se convierte, poco a poco, en un lugar donde la artesanía y la cultura asturiana dialogan con el presente.