La colección Viesca celebra los bosques asturianos formados por árboles autóctonos como la haya, el roble, el castaño, el abedul, el tejo, el fresno y el avellano, que crean ecosistemas ricos en flora y fauna

Estos bosques mixtos atlánticos retienen agua, protegen el suelo de la erosión y sustentan la biodiversidad, actuando como pulmones vivos del territorio.

​Los árboles autóctonos son esenciales porque sus raíces profundas filtran y almacenan el agua de lluvia, alimentando manantiales y ríos, mientras que especies invasoras como eucaliptos y pinos alteran este equilibrio natural. 

Recuperar y conservar estos bosques nativos fortalece la resiliencia climática y preserva la herencia cultural asturiana, donde árboles como el tejo han sido sagrados en rituales ancestrales.

La colección al completo

Memoria y resistencia

En la tradición asturiana, los bosques evocan deidades protectoras de la naturaleza, guardianas de la vida vegetal y del ciclo del agua que brota de la tierra, como se refleja en la mitología celta.

La colección Viesca transforma esta memoria en piezas tejidas con fibras y tintes naturales, conectando el arte textil con la defensa de los bosques autóctonos.​